Problemas de salud de las minorías

Aunque la salud es un tema fundamental para todos, y a pesar de los avances que se han logrado en esta área, las minorías raciales y étnicas de este país siguen sufriendo graves desigualdades en cuanto a servicios de salud se refiere. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) ofrecen una gran cantidad de recursos para contribuir a una mayor concientización sobre salud entre las minorías. En lo relativo a problemas de salud, existen muchas áreas en las que observamos una diferencia notable.

Según datos del Instituto Nacional del Cáncer, los índices de cáncer de mama son mayores en las mujeres blancas, pero son las mujeres afroamericanas y las hispanas quienes corren mayor riesgo de morir de esta enfermedad. Teniendo en cuenta todos los tipos de cáncer combinados, las más altas tasas de incidencia del cáncer entre 2007 y 2011 se dieron, en general, en hombres negros (587.7 cada 100,000 hombres), ya que superaron las de cualquier otro grupo racial o étnico. Aunque las tasas generales de mortalidad por cáncer registradas entre 2001 y 2010 se redujeron en un 1.4 por ciento al año en la población blanca y en 2.1 por ciento al año en la población afroamericana, en el caso de los nativos americanos y los nativos de Alaska solo se redujeron en un 0.7 por ciento al año. Los asiático-americanos y los isleños del Pacífico tienen las más altas tasas de incidencia en cáncer de hígado y de estómago y son dos veces más propensos a morir de estos tipos de cáncer que los blancos. Los hawaianos nativos/isleños del Pacífico tienen un 30 por ciento más de probabilidades de recibir un diagnóstico de cáncer que los blancos de origen no hispano. Los hispanos y latinos registran las tasas más altas de tipos de cáncer asociados con infecciones, como el de hígado, el de estómago y el cervical. Aunque las tasas de incidencia y muerte correspondientes a los tipos de cáncer más comunes son menores entre los hispanos y los latinos que entre los blancos no hispanos, en los primeros es más frecuente el diagnóstico cuando la enfermedad ya está avanzada.

Según datos de la FDA, entre muchas minorías raciales y étnicas se registran mayores índices de enfermedades cardiovasculares que entre los estadounidenses blancos. Los afroamericanos tienen el mayor índice de hipertensión, principal causa de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Además, los afroamericanos tienen una mayor tendencia a sufrir esta enfermedad en etapas tempranas de la vida. Los afroamericanos, los latinos y los nativos americanos también padecen una mayor cantidad de afecciones relacionadas. Los nativos americanos usan más productos a base de tabaco que cualquier otro grupo étnico, y todos los grupos mencionados son más propensos a tener diabetes y obesidad que los estadounidenses blancos. Estas tres afecciones son importantes factores de riesgo relacionados con las enfermedades cardíacas.