Técnicas de cirugía y medicina sin sangre

El término "cirugía y medicina sin sangre" no implica que los pacientes que se sometan a una cirugía llevada a cabo por un médico que realiza este tipo de procedimiento, no experimenten pérdida de sangre durante la cirugía. Al contrario, este servicio implica una forma filosófica y práctica de brindar atención médica que minimiza o elimina el uso de un donante de sangre. Los médicos a cargo pueden hacerlo utilizando una amplia variedad de técnicas para minimizar la pérdida de sangre del paciente antes, durante y después del tratamiento.

Las técnicas de medicina sin sangre fueron desarrolladas originalmente como respuesta a las peticiones de los pacientes que no pueden ser receptores de componentes sanguíneos por motivos religiosos. En ese momento, la comunidad médica consolidada consideró la práctica de la medicina sin sangre un tema controvertido. Sin embargo, cuando las epidemias de VIH y hepatitis de mediados de la década de 80 pusieron en entredicho la seguridad del suministro de sangre de la nación y cada vez más personas comenzaron a exigir alternativas, surgieron técnicas más avanzadas para los tratamientos.

Gracias a estos avances, muchos tipos de cirugía pueden ahora realizarse sin el uso de componentes sanguíneos, desde sencillos procedimientos ambulatorios a trasplantes de órganos.

Tipos de técnicas

Es posible que algunas de estas técnicas no estén disponibles en Temecula Valley Hospital por el momento. Hable con su médico antes de planificar una cirugía. Algunas de las técnicas y equipos especializados disponibles ahora incluyen:

  • Eritropoyetina sintética: una hormona utilizada antes de la cirugía, que estimula la médula ósea del paciente para que produzca más glóbulos rojos. Esto tiene el efecto de elevar los niveles de hemoglobina del paciente antes de la cirugía.
  • Micromuestreo: extracción de cantidades muy pequeñas de sangre para hacer pruebas, en lugar de las cantidades más grandes que se extraen habitualmente.
  • Expansores de volumen: líquidos administrados por vía intravenosa para diluir la sangre. La sangre diluida contiene una menor concentración de glóbulos rojos, lo que reduce el número de glóbulos rojos perdidos.
  • Recuperador celular: utilizado durante la cirugía para recoger la propia sangre del paciente, hacerla recircular y readministrarla al paciente, lo cual evita que se pierda.
  • Anestesia para prevenir hipotensión intraoperatoria: utilizada durante la cirugía para reducir la presión arterial, a fin de minimizar el sangrado.
  • Electrocauterio: utiliza la electrocoagulación para evitar que los vasos sanguíneos sangren durante la cirugía.
  • Escalpelo armónico: utiliza energía ultrasónica para cortar y coagular simultáneamente.
  • Pulsioxímetro: utilizado durante la cirugía para controlar los niveles de oxígeno en la piel.
  • Coagulador electroquirúrgico: una sofisticada herramienta que limita las hemorragias internas al coagular la sangre del paciente durante la cirugía.

Un enfoque de equipo

Nadie jamás planea tener un accidente o enfermarse gravemente. Sin embargo, esto puede pasarle a cualquiera, en cualquier momento. Si tiene alguna inquietud relacionada con los riesgos de la sangre donada y los componentes sanguíneos, simplemente elegir un médico de atención primaria que respete sus deseos podría no ser suficiente. Una enfermedad grave o una hospitalización que implique cirugía requerirá un enfoque de equipo de parte de sus cuidadores. Por ello, deberá estar seguro de que su médico de atención primaria esté afiliado a un hospital que pueda proporcionarle un grupo médico con varias especialidades con experiencia en medicina sin sangre.

Programa de cirugía y medicina sin sangre

Para obtener más información, comuníquese con el programa de cirugía y medicina sin sangre al 951-331-2269.